El estilo radica en la elegancia y la distinción y estos elementos se consiguen con una buena dosis de personalidad, saber estar y buen gusto en el vestir.
En el primer aspecto, poco podemos hacer desde esta revista, es una misma la que debe adoptar una personalidad sólida. Respecto al saber estar, éste tiene mucho que ver con la educación y la inquietud personal. Sin embargo, intentaremos fomentarlo y orientarlo desde nuestros artículos en la medida de lo posible. Por último, en lo que se refiere al buen gusto en el vestir, y aunque creemos que todas poseemos un olfato peculiar, unas en mayor grado que otras, que nos lleva a la hermosa tarea del embellecimiento personal, consideramos que hay unos pequeños trucos estéticos y económicos que nos pueden ser de gran utilidad en esta tarea milenaria.
La primera pregunta para abordar el tema sería ¿Puedo vestir bien a pesar de mi escaso presupuesto? Pues bien, la respuesta es AFIRMATIVA, en mayúsculas. Fuera esos prejuicios de que sólo se puede vestir con gusto si se tiene mucho dinero. Con interés, imaginación y unos pequeños trucos, la solución está en tu mano. Con los consejos que Cintia Felicetti, Elisabet Olivé y Montse Gulas nos dan en sus libros Me voy de compras y ¿Qué me pongo?, podemos confeccionar la fórmula que nos llevará sin duda al éxito en la elaboración de nuestro vestuario perfecto, perfeccionando nuestra imagen personal y gastando sólo lo imprescindible.
1º: Conoce la armonía de colores que va contigo
2º: Elige las combinaciones de colores que más te favorezcan dentro de esa armonía
3º: Revisa tu armario y aquellas prendas que como mucho te hayas puesto una vez (piensa por qué), tíralas si son imponibles, regálalas o, como recomienda Cintia Felicetti, conviértelas en una oportunidad de fiesta: queda con tus amigas y ¡aficionaos al trueque!
4º: Con el resto de prendas que te hayan quedado, piensa cuántos conjuntos pueden salirte. No olvides que con un poquito de imaginación y cambiando un complemento aquí y una camiseta allá te pueden salir ¡infinitos! Revisa cuales son las actividades a las que te dedicas toda la semana para saber qué tipo de conjuntos no deberían faltar en tu armario.
5º: Una vez hecha esta revisión (es bueno que te tomes tu tiempo para ella y que compruebes cuales son tus combinaciones de color ‘fetiche’) será cuando puedas discernir qué hace falta comprar y sabrás sin dudar (si te has aprendido bien tus colores) qué prendas descartar y por cuáles apostar.
6º: En cuanto a las prendas comodín, como zapatos, abrigos y bolsos, decántate por los colores neutros para que te combinen con todas las prendas y no necesites un par de zapatos distintos para cada conjunto. Te ahorrarás un dineral y te harán el mismo papel. Eso sí, merece la pena que inviertas todo lo que puedas permitirte en estas prendas porque ¡deben durar!
Cuadro basado en el libro ¿Qué me pongo? de Elisabet Olivé y Montse Gulas
Modelos de los diseñadores Ángel Palazuelos, Rosario Berrocal y Gemma Melé expuestos en la VI Semana Internacional de la Moda en Cantabria